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¿Qué quiero?

Quiero para mi país un plan integral de trasporte y sobre todo un plan para desarrollar la Flota Fluvial.

Hoy el país invirtió más de 800 millones de dólares de Santa Fe al sur y en estos últimos tres años 111 millones de dólares de Santa Fe al Norte, para dragar y balizar nuestros ríos. Pero todo esto solo beneficia al extranjero, y a las multinacionales de granos.

¿Porque ocurre esto?

No hay una política fiscal que compense la inversión en barcos y ayude al desarrollo del sector sino todo lo contrario. Los armadores nacionales sufren una tremenda presión fiscal en comparación a los armadores de los otros Países miembros del Acuerdo de Transporte de la Hidrovía.

Habría que recordarles a nuestros funcionarios que el 35% de cero es cero y es mejor el 10% de 100.

Con un ejemplo quiero mostrar las incoherencias que ocurren.

La resolución 1108 -a la cual en su momento apoyamos, ya que compartimos que la carga argentina, en particular del Nordeste argentino, debe ser trasbordada en Puertos Argentinos- no produjo los efectos deseados en el sector fluvial, ya que por no tener embarcaciones nacionales, hoy ha significado un aumento de actividad para los barcos de bandera extranjeras, en especial, de los Paraguayos. Los “waivers” que se emiten para poder transportar la carga argentina de los puertos, han aumentado considerablemente, en beneficio de esa bandera, es decir, defendemos las cargas y puertos argentinos pero los paraguayos y bolivianos, hacen hoy el cabotaje fluvial nacional.

Otro ejemplo.

Cuando un armador argentino ante un requerimiento de “waivers”, manifiesta tener bodega disponible, el costo de la operación como consecuencia de la presión fiscal, deja fuera de competencia a la bandera. El famoso “costo argentino” desmantela la estructura fluvio-portuaria, y justifica los “waivers”

Estamos ante estas contradicciones: Si queremos defender la carga argentina y tener costos competitivos, tenemos que dar “waivers” a los extranjeros, o sino dejar que la carga se transborde en puertos extranjeros!

La carga esta, faltan las políticas para transportarla con bandera Argentina.

Mediante la Ley 24.385 se ratificó el Acuerdo de Transporte de la Hidrovía Paraguay Paraná suscripto en 1992 con Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay. Esta ley crea una “reserva de carga regional” y es la base más importante que hoy tiene el país para desarrollar su flota fluvial.

Lo paradójico es que un proyecto de ley de MM que está en discusión hoy en el Congreso debería ser en realidad complementaria a este tratado, pero no solo no lo es, sino que “navega con otro rumbo” al de dicho Acuerdo.

La flota fluvial no solo debe estar integrada por buques construidos en el país sino permitir el incremento de bodega mediante la importación y locación de buques.

Debe extistir un equilibrio real y serio entre los intereses de los astilleros y los intereses de los armadores.No es prohibiendo la incorporación de buques a la bandera y poniéndole altos impuestos que vamos a reconstruir nuestra flota.

¿Qué modificaciones proponemos en este proyecto que se está discutiendo?

Hay puntos fundamentales de la Ley que deben ser suprimidos o incluidos para ser tenidos en cuenta en diferentes artículos. Aquí les paso a describir algunos de ellos:

Artículo 15°

• Incluir dentro del inciso c) la excepción para los Remolcadores de empuje.

• Suprimir inciso d) el cual incluye a los Remolcadores de empuje, embarcaciones de apoyo y asistencia para los tráficos marítimos y fluviales cualquiera sea su potencia.

• Suprimir inciso f) el cual incluye a las dragas cangilones, las de corte y de succión, cualesquiera sean sus características.

Artículo 18°

• Se debe suprimir la aptitud certificada para la navegación y agregar la excepción para los remolcadores de empuje que no se les exige tonelaje i potencia de máquinas.

Artículo 19°

• Incluir una excepción para los remolcadores de empuje los cuales no serán gravados por un periodo de tres años a partir de la entrada en vigencia de la presente norma.

Artículo 27°

• Suprimir el inciso “d) en lo que refiere únicamente a remolcadores de empuje”, para los armadores nacionales que tengan en ejecución orden de construcción, reconstrucción o trasformación de buques en astilleros nacionales.

Artículo 32°

• Incluir que no se podrá establecer requisitos distintos para los buques extranjeros locados a casco desnudo con tratamiento de bandera argentina.

También sería prudente eliminar los impuestos sobre los combustibles para el tráfico fluvial.

Por otro lado la industria naval debe sentir el respaldo del Estado. No a través de un financiamiento del Tesoro Nacional sino del trabajo de importaciones y exportaciones de los fletes.

Estas son algunas de las discusiones que estamos teniendo con funcionarios y diputados, que están impulsando la Ley de Marina Mercante, la cual apoyamos. Pero que si se aprueba sin las modificaciones que estamos proponiendo, perjudicaría al sector fluvial, y por consecuencia también a la industria Naval.

Por el otro lado, la solución sería que las autoridades aduaneras y del Ministerio de Economía, que dependen del Gobierno nacional, elaboren una sustancial baja impositiva para reactivar este sector.

Entonces, si un armador necesita barcos, debería facilitársele los medios financieros e impositivos para que el negocio del trasporte fluvial sea rentable y competitivo en la Argentina.

 

 

Les dejo, para que puedan ver y opinar, el proyecto de ley que el sector marítimo y fluvial en su gran mayoría apoya. Este proyecto del Diputado Nacional Martinez Campos será presentado, con todo mi apoyo y del sector, el día 18 de agosto en el Honorable Congreso de la Nación. Los esperamos para empezar a hacer realidad nuestro sueño de recuperar la Marina Mercante Argentina.